Por Roberto Ríos*

CUASIMODO: EUCARISTÍA Y PIEDAD POPULAR

Quasi modo géniti infantes: “Cómo niños recién nacidos, busquen con ansia la leche pura del espíritu…” (1 Pe 2,2-3). Las dos primeras palabras (en latín) de la antífona de entrada de la misa del domingo posterior al de la Pascua de Resurrección dan origen al nombre de esta hermosa tradición.

El domingo posterior a la celebración de la Pascua la zona central de Chile se viste de fiesta y de color, por las calles, especialmente de los sectores rurales, se escucha el “Santo, Santo…” muchos salen acompañando a los sacerdotes y ministros para la distribución de la Eucaristía a los enfermos y ancianos que no pudieron asistir a la Misa.

La tradición popular de Cuasimodo nace de una piedad popular netamente campesina y específicamente chilena, única en el mundo. Se fusionan en esta celebración la tradición cultural de nuestros campos y la fe, es una forma de expresión de piedad popular cargada de simbolismo y sacralidad que pone de manifiesto el amor del pueblo por la Eucaristía.

¿Por qué se llama Cuasimodo?

Quasi modo géniti infantes: “Cómo niños recién nacidos, busquen con ansia la leche pura del espíritu…”(1 Pe 2,2-3)

Las dos primeras palabras (en latín) de la antífona de entrada de la misa del domingo posterior al de la Pascua de Resurrección da origen al nombre de esta hermosa tradición.

El mandato eclesial de comulgar al menos una vez al año, especialmente en tiempo pascual, dio origen en nuestros campos a esta bella expresión de fe, pues los sacerdotes salían a los campos a repartir la sagrada comunión a ancianos y enfermos,  y muchas veces fueron asaltados por los caminos, surge entonces esta suerte de guardia sacramental compuesta por devotos jinetes que acompañaban a Jesús Sacramentado, guiaban al sacerdote y con sus gritos anunciaban que iba pasando el Señor por esos caminos.

“Correr a Cristo” es la expresión que se usa para definir este servicio a la Iglesia, hoy como ayer muchos hombre y ahora también mujeres y niños, acompañan ataviados con pañuelos en la cabeza y pequeñas capas sobre sus hombros y espalda simulando la esclavina que usaban los sacerdotes, de intensos adornos dorados, amarillos y blancos, tonos brillantes y llamativos, no solo en sus ropas, sino también es sus caballos, carros y hoy bicicletas.

La tradición de cuasimodo nos permite de alguna manera entender la centralidad de Cristo en nuestras vidas, este Cristo hecho Eucaristía que sale al encuentro nuestro y quiere llenar nuestro corazón de alegría y fiesta. 

 

Roberto Ríos es Profesor de Religión y Moral de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Orientador Educacional y Familiar de la U. de Los Andes, Magister en Ciencias de la Familia de la U. de Santiago de Compostela, España y vocero de Voces Católicas. Actualmente es Jefe del Programa Ética y Formación Cristiana en Duoc UC. Se ha especializado en temas de Educación y Familia trabajando en la actualidad para la Fundación Internacional Familias Mundi.