Magdalena Lira*

TESTIMONIO DE DOLOR ESPERANZA DESDE SIRIA

"Tras siete años y medio de combates y bombardeos, Siria está en ruinas. Al menos 465.000 sirios han muerto, más de un millón han resultado heridos y 12 millones han huido forzosamente de sus casas. Si el conflicto no termina pronto, éste podría ser el fin de Siria tal como la conocemos"

Para relatar de primera fuente el inimaginable sufrimiento que ha afectado a las personas durante estos años de violencia, la persecución que han vivido los cristianos y el gigantesco trabajo que están haciendo los sacerdotes y religiosas para acompañar y consolar a las personas, la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN Chile) invitó a nuestro país al arzobispo de Alepo, la ciudad más golpeada por la violencia en ese país. 

Miles de personas han muerto, muchos han perdido sus hogares e innumerables niños han pasado su infancia escapando de las balas. 

Zapatos de niños; teteras de metal o camisetas; es todo lo que queda de la vida de los residentes; la guerra sigue tatuada en el paisaje urbano.

“Cerca de seis años sus habitantes sufrieron por la carencia de agua, electricidad, comida y vivienda, además de ver el dolor y muerte tras los asesinatos provocados por un lucha de poder”, dice Mons. Chahda.

La violencia en Siria ha afectado terriblemente a miles de familias. Ejemplo de ello es Ghassan Abboud y su mujer Maha Sanna, quienes vivían en Homs junto a sus dos hijos, Josef y Michael. Pero hace justo 5 años y 7 meses la vida les cambió por completo. Esa fecha no se les borra de sus recuerdos. “Estábamos en casa, mi hijo Michael estaba en el salón tranquilamente, cuando de repente oímos el ruido de unos cristales rotos. Cuando fuimos a ver qué había pasado, nos encontramos a Michael tendido en el suelo, una bala perdida que había entrado por la ventana le atravesó la cabeza. Murió en el acto”, narra Maha. Tuvieron que abandonar su casa y su ciudad, y comenzar a vivir como refugiados en su propio país.

“Los sacerdotes y la Iglesia católica nos están apoyando en todo. Su ayuda es la única que tenemos, es un testimonio de generosidad y es aún más valiosa para nosotros que no somos católicos, sino cristianos ortodoxos”, dice Maha.  “Mi fe es la que me da fuerzas para seguir adelante, pese a tanto dolor. Me dicen que muchas personas en Europa y otros países se sienten fortalecidos en la fe al conocer nuestra historia y nuestra fortaleza frente a las dificultades. Yo digo: ‘Alhamdulillah’ (Alabado sea Dios, en árabe)”, comenta Ghassan. 

Mons. Chahda es parte de la Iglesia siria, una Iglesia valiente, que ha permanecido junto a las víctimas inocentes del conflicto, consolándolas y apoyándolas.

El Arzobispo señala: “Nosotros queremos decirle al mundo basta a la violencia… ¡basta! Vamos a respetar a los niños que mueren sin razón por la falta del amor humano, por los que matan en nombre de Dios y por aquellos que adoran al dios dinero, basta; y seamos luz y pongamos fin a las guerras internas y externas del hombre... Antes de que comenzara la guerra, mi diócesis tenía 1.500 familias. Ahora solo quedan 800. De estos, 750 reciben ayuda de la Iglesia: ropa, alimentos, medicinas e incluso una contribución económica para la compra de artículos de primera necesidad, como el diésel”.

Es una feliz coincidencia que la visita de Mons. Chahda sea en octubre, justo cuando la Iglesia chilena celebra el Mes de la Familia. Un momento preciso para recordar las palabras que el Papa Francisco le dijo a las familias en Dublín, durante el Encuentro Mundial: “La Iglesia es la familia de los hijos de Dios. Una familia en la que nos alegramos con los que están alegres y lloramos con los que sufren o se sienten abatidos por la vida. Una familia en la que cuidamos de cada uno, porque Dios nuestro Padre nos ha hecho a todos hijos suyos en el bautismo”.

Afortunadamente los chilenos no sabemos de guerras, pero podemos ponernos en el lugar de nuestros hermanos sirios y compartir sus sufrimientos, rezar por ellos y tratar de paliar en algo su dolor. Mons. Chahda, quien habla español, estará en Chile entre el 25 y 30 de octubre. Infórmate de sus actividades en www.acn-chile.org