Por Valeria López*

VISITA APOSTÓLICA DE FRANCISCO A COLOMBIA: ¿QUÉ ESPERAR EN CHILE?

"...la visita es fundamentalmente de carácter apostólico, y se desarrolla en su mayor parte con un contenido pastoral y social".

El Papa Francisco llegó a Bogotá, luego de un largo viaje, cuyo itinerario se vio obligado a modificar a causa del huracán Irma. Una multitud se congregó para recibirlo y acompañar su recorrido desde el aeropuerto hasta la Nunciatura, y desde allí se dirigió a los colombianos que lo estaban esperando, especialmente a un grupo niños y jóvenes que lograron vencer la droga y la situación de calle. Los llamó “héroes” y les pidió que no pierdan la alegría y la esperanza. Ese fue el primer mensaje de Francisco en suelo colombiano, un mensaje que complementa su llamado a la paz y la reconciliación.  

Sin lugar a dudas, las imágenes que veremos estos días a propósito de la cobertura del Papa en Colombia, nos irán preparando para recibirlo, y sustancialmente, para comprender el verdadero sentido de los viajes apostólicos de Francisco.

Si comparamos esta visita con la que hará en pocos meses más a Chile, surgen rápidamente algunas similitudes. Si bien en Colombia permanecerá más tiempo, y pronunciará unas 12 alocuciones (entre discursos, homilías, actos litúrgicos, etc.), ambas visitas comparten, en cierto modo, la mirada y el mensaje que el Papa quiere transmitir en sus viajes.  En los dos países habrá aspectos protocolares de su visita como Jefe de Estado, al ser recibido por los mandatarios,  y sosteniendo  luego un encuentro privado con ellos y otras autoridades civiles. Sin embargo, la visita es fundamentalmente de carácter apostólico, y se desarrolla en su mayor parte con un contenido pastoral y social. El encuentro más importante con el Santo Padre se dará en las misas masivas, y en otros acontecimientos multitudinarios, como cuando se reúna con los jóvenes y con la vida consagrada, y en el caso de Colombia, también en el acto litúrgico de oración por la reconciliación nacional, donde se prevé que Francisco haga un llamado para que se avance en pasos concretos en ese sentido.

La Santa Sede ha descartado que el Papa sostenga reuniones privadas con representantes de la FARC, y del partido opositor. Podríamos anticipar, con relación a distintos grupos, organizaciones y comunidades que han solicitado un encuentro privado con el Papa en Chile, que podría suceder algo similar aquí. Sería un error darle a ello una lectura de indiferencia o rechazo del Santo Padre hacia quienes han pedido reunirse con él; más bien pareciera que el Papa busca evitar los riesgos de que se instrumentalice con fines políticos la acogida que, como Pastor, tiene para todo su rebaño. Prueba de esto es que sí se reunirá con un grupo de cinco Obispos venezolanos, después de la Misa masiva a celebrarse esta tarde en el Parque Simón Bolívar, y que en el encuentro de oración por la reconciliación -mañana en Villavicencio- habrá entre los oradores víctimas y victimarios del conflicto armado.   

En su constante preocupación para que no olvidemos a las “periferias existenciales”, tanto en Colombia como en Chile se dirigirá a lugares donde temas como la pobreza, la migración, los pueblos originarios, y el medioambiente, generan divisiones y enfrentamientos entre hermanos, y donde la postergación del más débil y desprotegido golpea con evidencia.

En lo que atañe a la logística propia de la preparación y desarrollo del viaje apostólico, el Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia destacó que ha primado la austeridad y la trasparencia, y en Chile, la Comisión Nacional para la visita del Papa ha insistido en ambos conceptos. El tema del financiamiento, la recaudación de fondos, la distribución de los mismos, la rendición de cuentas y el destino de los excedentes, son aspectos de la visita que se deben manejar con mucha transparencia, pues son especialmente sensibles en los dos países, donde la corrupción ha estado presente en los más diversos ámbitos. En Chile ya se han dado claras señales que esa será la línea de trabajo en esta materia, anunciando una auditoría externa al término de la visita papal.

El aspecto en común de ambos viajes apostólicos, y sin lugar a dudas el más relevante, es  que  Francisco llega a estas tierras a anunciar el Evangelio, a hablarnos del Señor, con un mensaje de esperanza y de paz, que nos exhorta a salir al encuentro del otro, a no olvidarnos del que sufre, a abrazarlo como hermano, hijos todos de Dios.   El Papa Francisco llegó a Bogotá, luego de un largo viaje, cuyo itinerario se vio obligado a modificar a causa del huracán Irma. Una multitud se congregó para recibirlo y acompañar su recorrido desde el aeropuerto hasta la Nunciatura, y desde allí se dirigió a los colombianos que lo estaban esperando, especialmente a un grupo niños y jóvenes que lograron vencer la droga y la situación de calle. Los llamó “héroes” y les pidió que no pierdan la alegría y la esperanza. Ese fue el primer mensaje de Francisco en suelo colombiano, un mensaje que complementa su llamado a la paz y la reconciliación.  

 

*Valeria López es abogada de la Universidad de Buenos Aires, y Licenciada en Derecho Canónico de la Universidad Católica Argentina, vocera de Voces Católicas, Patrono Estable del Tribunal Interdiocesano de Santiago y académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Actualmente integra la Junta Directiva de la Asociación Chilena de Derecho Canónico y el Consejo de Incidencia de la Delegación para la Pastoral Familiar. Se ha especializado en derecho matrimonial canónico y libertad religiosa.